lunes, 29 de junio de 2009


EL SABOR AMARGO

La mente toma el sabor de los alimentos, por eso hay diferentes sabores, y hay que procurar que te gusten todos. La mente tiene que comer todos los sabores (dulce, salado, ácido, amargo, astringente). Pero a veces tu mente y tu cuerpo se alían y dicen: "necesito esto (por ejemplo, un dulce)”.

El sabor amargo, es lo más vivo, lo más nutritivo. El amargo es muy bueno para el hígado, y éste no se debe saturar de grasas ni de azúcares. El hígado es el que vivencia las emociones más fuertes. No se debería decir: "te amo con todo mi corazón", sino: "te amo con mi hígado".

Es recomendable comer como lo hacen los japoneses, es decir, todo mojado, húmedo, muy caldoso, es lo más saludable. Si te gusta la comida seca y dura, tendrás problemas de digestión e intestinales. Si te gusta la comida caldosa, tendrás menos gases y mejor evacuación.

Comer en familia es uno de los principios fundamentales que hace que una casa no sea sólo un sitio, sino un hogar. El fuego del hogar, el lar, era el símbolo del conocimiento en la cultura de los Vedas.
Comer nos transforma. Comemos y si tu estómago e intestino no evacuan, tampoco evacuas tus emociones. Tanto es así, que los japoneses piensan que la mente está en el estómago.
Hay que encontrar un tiempo para cocinar, y otro para comer. Por tanto, la primera revolución es la de la comida.

Por Swami Shankara Tilakananda, conferencia La Revolución de la Conciencia, Casa Asia Madrid.

LA REVOLUCION DEL CUCHARÓN

Sugerencia original: SWAMI SHANKARA TILAKANANDA

"Somos seres bioquímicos, y todo lo que comemos se convierte en impulsos bioquímicos. Por eso, es necesaria la revolución de la cuchara!!. Si como mal, cómo voy a pensar bien!!. Así, lo primero que deben cambiar es su manera de comer."