
EL SABOR AMARGO
La mente toma el sabor de los alimentos, por eso hay diferentes sabores, y hay que procurar que te gusten todos. La mente tiene que comer todos los sabores (dulce, salado, ácido, amargo, astringente). Pero a veces tu mente y tu cuerpo se alían y dicen: "necesito esto (por ejemplo, un dulce)”.
El sabor amargo, es lo más vivo, lo más nutritivo. El amargo es muy bueno para el hígado, y éste no se debe saturar de grasas ni de azúcares. El hígado es el que vivencia las emociones más fuertes. No se debería decir: "te amo con todo mi corazón", sino: "te amo con mi hígado".
Es recomendable comer como lo hacen los japoneses, es decir, todo mojado, húmedo, muy caldoso, es lo más saludable. Si te gusta la comida seca y dura, tendrás problemas de digestión e intestinales. Si te gusta la comida caldosa, tendrás menos gases y mejor evacuación.

